Por: Denis Trigoso
Usuario en Facebook
Siempre me ha llamado la atención sobremanera esa pulsión que tienen hoy los pictucos, la high life limeña por querer apropiarse de las tradiciones y costumbres de sus empleados, de sus cholos. No les basta con robarles su dignidad, ahora también quieren su verbo, su credo, su outfit, sus pequeños rincones de breve felicidad, su mestizaje, su choledad, sus platos de siete colores. Ya se cansaron de viajar a las europas y abrazar todo lo que las fortunas de sus abuelos les permite comprar. Ahora parece que hay una especie de concurso de juego floral en sus colegios de cuatro dígitos, una rifa religiosa(Opus Dei), una exposición a última hora para ver entre sus aporcelanadas pieles quien es más color puerta, quien come el chaufa más marrón, quien tiene más barrio, a quien le sale con más sabor a caldo de gallina decir» batedia sedia», quien comió más veces en la misma mesa con su jardinero, quien hace la ruta más pandillera hasta el Callao para mojar las llantas de sus alta gama y regresar sin ningún rasguño.
Estos hijos de los cerros del otro lado del muro creen que pueden volver a tener entre sus manos de la forma más estúpida las tierras que nuestro papi Velasco con justa razón les quitó. Sus mentes alimentadas con caviar y prosciutto han planeado una venganza conspiranoide por años para expropiar la choledad de sus empleados. Ahora dicen tener recuerdos de haber visto JULIANA en su juventud y se mandan con su tweet progre #merepresenta. Csm ni mi dios Ataucusi se atrevió a tanto, alucina. Tienen que tenerlo toro o no tendrán nara.
Se atreven a bautizar a sus nuevos patios de comida gourmet con nombres como «mercado, puesto, huarique, shh», hasta ponen carritos emolienteros en las puertas de este, no para pedir quinua con manzana si no para tirar propina y sentir que cantaron «cholo soy y no me compadezcas». Manyas !
Para ellos Ser cholo parece ser una marca Perú, algo que pueden comprar y vender, creen que pueden envasar al vacío el ser de barrio para ofertarlo en wong, asi como sus mandarinas peladas. Quieren sentirse parte de algo grande, quieren ser de cono, de rioba, de esquina, amigos de perros callejeros y de la bulla de pollada en la madrugada. Pues le cuento algo, llegaron tarde, esta fiesta hoy es de los cholos, ya nos dimos cuenta que somos muchos, ya nos dimos cuenta que ser cholo tambien es de PTM, webones. Sigan llenando sus revistas con nuestro multicolor folklore, por las webas es!
P.D, Este post no es para los cholos que hoy son clasemedieros que se toman fotos desayunando en el Westin para blanquearse y sentirse IN. Ustedes son los hijos negados. Chaito nomas.