LA MENTIRA Chachoooo Massaaa sigue mintiéndole descaradamente a la opinión pública al intentar vender la fábula de que el Grupo Oasis “salvó” la laguna de Huacachina. Nada más falso. Este colectivo fue, en realidad, responsable de uno de los atentados ambientales más grotescos contra nuestro principal balneario. Basta recordar su criminal “idea” de inyectar agua sucia y contaminada a la laguna, proveniente del cauce de La Mochica. Agua bombeada desde Rincón Grande, a espaldas del cerro norte, sin estudios técnicos ni autorización ambiental, poniendo en riesgo un ecosistema frágil y patrimonio natural de Ica. Y cuando las dunas volvieron a ser depredadas, Massa Pardo y su comparsa de Oasis optaron por el silencio cómplice. Se hicieron los locos, miraron al costado y dejaron que el daño se consumara. Recién cuando todo estaba destruido, el embustero de Massa, pasado de revoluciones y urgido de protagonismo salió a rasgarse las vestiduras y a fingir indignación. Cinismo puro. LA DINA DE ICA La ex vicegobernadora Luz Canales continúa insultando la inteligencia de los iqueños al afirmar que “marcó distancia” con el llamado Tío Rocky por supuestas irregularidades en su gestión. Una mentira más grande que la Huacachina seca. Lo que no dice y jamás dirá es que fue parte activa de una investigación fiscal trucha, armada a la medida, para sacar del cargo a esta autoridad y tomar el poder por sucesión. Una maniobra vil y calculada para servir a los intereses de un grupo económico que financió esta patraña, comprándose un fiscal, un policía anticorrupción y asegurándose respaldo mediático y legal. A esta altura, lo único que debería hacer esta traidora es dejar de posar como “víctima” y pensar seriamente en cómo ganarse la vida con trabajo honesto, como cualquier ciudadano, en lugar de seguir parasitando de la política. LA VISITA En campaña, todo vale. Incluso el descaro. La candidata presidencial de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, anunció con bombos y platillos su visita al sector Tierra Prometida, donde se reunió con vecinas y compartió un almuerzo con integrantes del comedor popular “Las Poderosas”. Durante el encuentro, las mujeres expusieron las carencias de siempre: abandono estatal, falta de salud digna y servicios básicos precarios. El mismo drama de décadas, el mismo que el fujimorismo ayudó a profundizar cuando gobernó el país. Como era de esperarse, la lideresa política no perdió la oportunidad de tomarse la foto, palmear espaldas y lanzar discursos reciclados sobre organización vecinal e inseguridad ciudadana, intentando capitalizar la pobreza y la necesidad ajena. Puro marketing electoral, cero soluciones reales. EL CONVENIDO Cuando se está en el poder, cualquier cosa se puede hacer para ganar votos, y José Luis Elías Ávalos encontró el nicho perfecto: el descontento de la gente con el servicio de agua potable en Nasca. Muchos no parecen entender que la pretensión de las autoridades es recuperar Emapavigsa para convertirla en lo que siempre fue: “un desastre”, ya que históricamente ha sido la caja chica de los alcaldes, agencia de empleo de quienes apoyan el partido y, por supuesto, de corruptos dirigentes que se encargan de desangrar hasta la última gota de esta invaluada empresa. Si no, pregunten a Juan Medina Robles por qué lo despidieron de su trabajo. Es así que cualquier razón es buena para congraciarse con los pobladores. Por eso, el aspirante a senador José Luis Elías Ávalos está haciendo la de “Chapulín”: todos sus movimientos están fríamente calculados. Por favor, no se dejen embaucar tan fácilmente por estos políticos que lo único que buscan es repetir el plato para seguir viviendo de las mieles que el poder les otorga.