El Senamhi activó una alerta naranja desde el martes 27 de enero por precipitaciones de moderada a fuerte intensidad en la sierra, lo que podría provocar incremento de caudales en los ríos de la región Ica, especialmente el río Ica, río Pisco y río Tierras Blancas en Nasca. La advertencia no se centra en lluvias intensas en la costa, sino en precipitaciones en zonas altoandinas de Ayacucho y Huancavelica, donde nacen y se alimentan los principales ríos que cruzan Ica, generando riesgo de crecidas repentinas aguas abajo. Según el aviso meteorológico, se esperan nieve, granizo, aguanieve y lluvias en localidades por encima de los 2800 y 3800 metros sobre el nivel del mar, acompañadas de descargas eléctricas y ráfagas de viento cercanas a los 35 km/h, condiciones que aceleran la acumulación hídrica en cuencas. El miércoles 28 de enero, los acumulados de lluvia alcanzarían hasta 21 mm diarios en la sierra central y hasta 24 mm en la sierra sur, volúmenes que podrían elevar rápidamente los niveles de los ríos, como ya ocurrió recientemente cuando el río Pisco ingresó a umbral rojo y alerta hidrológica roja. Ante este escenario, Indeci mantiene vigilancia permanente y exhortó a autoridades locales y regionales a verificar rutas de evacuación, monitorear cauces y activar sistemas de alerta temprana, especialmente en zonas vulnerables cercanas a riberas y quebradas. Las autoridades reiteraron que la población debe informarse solo por canales oficiales, evitar actividades en cauces secos y estar atenta a posibles desbordes o activación de quebradas, recordando que el riesgo en Ica proviene principalmente del aumento de caudales y no de lluvias directas en la costa.