El hallazgo reiterado de restos de perros sacrificados en distintos puntos de la ciudad de Ica ha generado alarma sanitaria y profunda indignación ciudadana, ante la sospecha de que la carne estaría siendo utilizada para la elaboración de tamales y embutidos artesanales, los cuales serían comercializados sin ningún tipo de control sanitario en mercados populares. Según confirmaron rescatistas, animalistas y un médico veterinario de la Municipalidad Provincial de Ica, el hallazgo más reciente se registró a la altura del puente Socorro, en la intersección de la avenida Finlandia con la calle Pimentel, donde se encontraron bolsas azules con pellejos de perros mezclados con pellejos de cerdo, lo que evidenciaría que habrían sido hervidos juntos, sin trazabilidad ni fiscalización sanitaria. Durante la intervención en la zona, el personal que participó en el levantamiento de evidencias encontró varias bolsitas de afeitadoras Prestobarba Schick amarillo doble hoja, elemento que,s egún la hipótesis preliminar de los animalista, habría sido utilizado para rasurar la piel de los animales, procedimiento compatible con prácticas de faenado artesanal destinadas a aprovechar la carne para consumo humano. Animalistas y autoridades levantan evidencias en la zona del puente Socorro, donde se repiten hallazgos de restos caninos que ya activaron investigaciones por riesgo a la salud pública. Animalistas de Ica hacen seguimiento del caso El activista Julio César Arias Quispe, presidente de Fuerza Animalista Ica, señaló al Diario La Opinión que esta práctica no sería reciente, ya que desde hace más de cuatro años, en etapa postpandemia, se vienen reportando hechos similares sin una respuesta efectiva de las autoridades competentes. Vecinos del barrio La Esperanza, en inmediaciones del puente Socorro, denunciaron que personas desconocidas arrojan bolsas plásticas con restos de canes durante la madrugada, lo que ha generado focos infecciosos, olores nauseabundos y un serio riesgo ambiental y sanitario para la población. Bolsas azules con restos de perros fueron halladas a orillas del río Ica, junto a indicios que alertan sobre un posible uso de la carne en alimentos artesanales sin control sanitario. Es el cuarto hallazgo en lo que va del año El primer hallazgo documentado ocurrió el 20 de enero, cuando se encontraron restos de siete perros cerca de la margen derecha del río Ica. Posteriormente, los días 3 y 4 de febrero, se hallaron nuevas bolsas azules con restos orgánicos, patrón que los animalistas consideran clave para identificar a los responsables y confirmar la existencia de una práctica reiterada. Ante la gravedad del caso, organizaciones como Misión Rescate Animal y Albergue Refugio Gatuno, junto a los activistas Gian Piero Neyra y Julio César Arias, enviaron muestras biológicas a un laboratorio forense animal en Lima, mientras coordinan con la Municipalidad Distrital de La Tinguiña y el Gobierno Regional de Ica para acceder a cámaras de videovigilancia y exigir una investigación penal por crueldad animal y atentado contra la salud pública.