La Policía Nacional del Perú (PNP) desbarató un centro clandestino de gas y otros combustibles adulterados que operaba en el sector Las Antillas, distrito de Paracas, provincia de Pisco. El operativo permitió la detención de Miguel Rolando Parado Linares (59), alias “Bombín”, presunto responsable de una red informal dedicada al fraccionamiento ilegal de hidrocarburos. Durante la intervención, agentes de la Comisaría de Paracas incautaron 79 balones de gas Solgas, 32 balones de Repsol y Llamagas, nueve bidones con gasolina y petróleo, además de un vehículo de placa C6K-778. El material hallado confirmaría la presunta comisión de delitos vinculados a materiales peligrosos y comercio no autorizado. Capturado: Miguel Parado Linares, alias “Bombín”, fue detenido en Paracas por operar un centro ilegal de gas y materiales peligrosos. Distribuía combustibles adulterados en Pisco y Paracas Según información policial, el local funcionaba como punto de acopio y trasvase artesanal, donde el combustible era fraccionado con embudos, jarras metálicas y bidones, un método precario que evidencia una operación estructurada de comercio ilegal, orientada a abastecer el mercado informal de la zona. Las primeras acciones se habrían iniciado el lunes 3 de febrero, tras labores de inteligencia que alertaron sobre movimientos inusuales en un inmueble ubicado en la periferia de Antillas, zona elegida para evadir controles municipales y de Osinergmin, pese a su cercanía con rutas transitadas de la provincia. Precarización: Jarras y embudos artesanales hallados en Antillas eran utilizados para el trasvase y la presunta adulteración de combustibles líquidos. Una bomba de tiempo El riesgo identificado no solo era económico, sino también sanitario y estructural. La mezcla de gasolina y petróleo en un mismo ambiente, sin ventilación ni extintores, elevaba la probabilidad de explosiones (Una bomba de tiempo), fugas o incendios, agravada por la presencia de materiales inflamables y paredes sin acondicionamiento. La Policía advirtió que los balones incautados habrían sido rellenados artesanalmente y representaba una amenaza directa para hogares y transportistas que adquirían gas “bamba” sin conocer su origen. El caso ya está en investigación fiscal como un golpe directo a la mafia del combustible adulterado en Paracas.