La denuncia por desaparición de Thais Atenas Sotelo Urteaga, periodista de 27 años vinculada al entorno televisivo limeño, activó alertas en Ica la noche del sábado 24 de enero, cuando se reportó que no había sido ubicada desde las 10:40 p.m., presuntamente durante una jornada laboral. Según el parte policial, la comunicadora que es exproductora del periodista deportivo Erick Osores, se encontraba trabajando en el Fundo La Catalina, una versión que despertó dudas en Ica por tratarse de horario nocturno de fin de semana en una zona agrícola, sin eventos públicos ni actividades conocidas. La situación se hizo tema nacional cuando colegas y figuras del medio difundieron mensajes de urgencia a todo el país, mientras la Policía al ver la presión desplegaba acciones de búsqueda sin que se reportaran asaltos, accidentes, violencia ni emergencias en la zona mencionada. Apareció horas después sana y salva, según reportó Erick Osores Apenas horas después, al día siguiente, la periodista fue apareció en buen estado de salud, pero desde entonces se mantiene un silencio absoluto sobre lo ocurrido, sin precisiones que permitan entender por qué se activó una alerta pública de tal magnitud en menos de 24 horas. Es inevitable cuestionar el uso de los recursos de la Policía Nacional para lo que, a todas luces, parece haber sido un episodio de índole estrictamente personal mal gestionado por su entorno mediático. La fe pública y las notas de alerta son herramientas serias que no deberían activarse para resolver las misteriosas desapariciones de quienes deciden "apagarse" un sábado por la noche. Finalmente, el "final feliz" anunciado por Erick Osores cierra el expediente, pero deja a la audiencia con la sensación de haber sido parte de un cuento mal contado. Si no hay nada que explicar, es porque quizá la explicación se deja entender sola.