A diez días del atentado armado que mantiene en UCI al alcalde de Los Aquijes en Ica, Edward Amoroto, el distrito enfrenta una grave crisis institucional debido a la ausencia de una autoridad política en funciones y a denuncias penales por amenazas y acoso dirigidas contra su sucesora legal. La primera regidora y teniente alcaldesa, Karol Rojo Ventura, quien debe asumir el cargo de manera automática según la Ley Orgánica de Municipalidades, no ha tomado funciones por hostigamientos, campañas de desprestigio y amenazas de muerte surgidas tras el ataque contra el burgomaestre acusado de corrupción. Fiscalía investigará amenazas contra la primera regidora en Los Aquijes De acuerdo con documentación oficial, el 9 de febrero de 2026 la teniente alcaldesa Karol Rojo presentó una denuncia penal por el presunto delito de acoso e ingresó a la Fiscalía Provincial Penal de Ica. La regidora es víctima de ataques sistemáticos en redes sociales y plataformas digitales que buscan vincular a la autoridad con el atentado criminal. Documento ingresado al Ministerio Público solicita investigar presuntos actos de acoso y amenazas contra la teniente alcaldesa Rojo Ventura que habrían generado un clima de temor y parálisis institucional en Los Aquijes. El proceso penal confirma que las amenazas y el hostigamiento han trascendido el ámbito político, conllevando a un escenario de riesgo personal que ha impedido la normal aplicación del mecanismo legal de sucesión municipal. Todo proceso administrativo se encuentra paralizado. Mientras tanto, la Municipalidad de Los Aquijes permanece sin alcalde ni teniente alcalde en ejercicio, situación que ha derivado en un vacío de poder. En este escenario, funcionarios administrativos continúan firmando documentos y gestionando la entidad, sin que exista una autoridad política formalmente investida. Edward Amoroto permanece internado en la UCI del Hospital Regional de Ica tras el atentado armado perpetrado por dos sicarios que se desplazaban en una moto lineal. El artículo 24 de la Ley Orgánica de Municipalidades establece que, ante la ausencia del alcalde, la primera regidora asume automáticamente el cargo, sin necesidad de sesión de concejo. La convocatoria a una sesión solo corresponde a un eventual proceso de suspensión por incapacidad física, etapa que no ha sido iniciada hasta el momento.