El sobreviviente, Perú (por Martín Gala)
Disolver. En tiempos de inconsistencia política, desmoralización social y desajustes del modelo económico, las calles, las redes, el...
Disolver. En tiempos de inconsistencia política, desmoralización social y desajustes del modelo económico, las calles, las redes, el pueblo siempre tiene la razón. Disolver sí, las sobras que dejan los cirujanos sin título, que egresan de las universidades chicha, las oficinas sin sentido de las instituciones del Estado, los contratos esclavistas de empresas privadas, las horas extra miserables de los fundos aledaños, disolver, deshacer, anular, separar, desunir, disgregar, aniquilar, destruir, disuelto todo, como las señales cuantiosas que nos manda el que llamamos Dios.
Disolver amigos, fue la única respuesta a la impotencia maquiavélica de un personaje que en los noventa, se convirtió en un dictador, emulando al omnipresente gran hermano de la novela de George Orwell 1984, un personaje con el síndrome de Cronos, catalogado hoy como el 7mo presidente más corrupto de la historia a nivel mundial, el “Chino”, o chinito como dicen algunos.
La defensa de disolver, la apología a la disolución, la teorización del deshacer, se escapan de los argumentos válidos, lógicos y racionales, pasan a ser solo opiniones y frases de un conjunto de personas cuyo carácter ha sido moldeado bajo un interés particular, volver normal lo anormal, intentar convencer a las mayorías a través del perdón cristiano, del perdón que anula todo incluso los asesinatos, la corrupción, el desfalco, la mentira, la manipulación de información, vigilancia masiva, represión política y social, en resumen una sociedad con actitudes totalitarias y represoras actuando bajo la sombra de un ASISTENCIALISMO social, que intente justificar lo arriba mencionado.
La defensa del fujimorato y su ansiada prolongación dinástica, ha calado hondo en un país golpeado por la corrupción, el terrorismo y la traición, bienvenida nuevamente la frase del anarquista Manuel Gonzales Prada “El Perú es como un organismo enfermo, donde pones el dedo brota pus”, siendo sinceros nuestro país va camino hacia la nada, hacia el que más da, siendo un país vivo lleno de historia y cultura, la perspectiva de Gonzales Prada aunque cruda es válida, Jorge Basadre a la ves indica que “Quienes caen en la amargura, en el pesimismo, en el desencanto, ignoran que el Perú es aún una posibilidad”, yo no voy a dar esperanzas de cambio, ni mucho menos quiero dar un discurso enternecedor del perdón, hay que ser duros, pero la posibilidad queda en ello, hasta el momento.
bienvenida nuevamente la frase del anarquista Manuel Gonzales Prada “El Perú es como un organismo enfermo, donde pones el dedo brota pus”
En muchas calles, en los muros del Facebook, en los rostros de las personas observo a diario resignación, inventada y planeada por quienes tienen el control económico, nos ofrecen paz y nos castigan con guerra, encadenan el pensamiento libertario y justo, para allanarlo, someterlo bajo condicionamientos, el respeto, si ese respeto que nos hace esclavos, el perdón cristiano, esa teorización que pugna con la barbarie, aunque asesinó hay que perdonar, no hay respeto ni justicia en ello, sino más bien hay pena y desolación. La resignación y dejar sufrir la suerte del que nada tiene que otorgar.
- Ahora bien, todo lo dicho no es más que una hilo conductor llano y simple de lo que pasa en nuestro país, el caos post contrato social ha resultado un quilombo único. ¿A qué viene todo esto?, el despertar, ese silencio cómplice de algunos candidatos a los municipios, como dicen pasando piola, saben lo que significó la dictadura y procuran callar para no caer mal, para no restar votos, todos ellos vendidos al mejor postor, desarraigados y sin empatía alguna.
Tengo razón en lo que escribo, los Choque, los Lenin, los Galvez, los Legua, y otros más, sin pronunciamiento alguno, avalando lo ya pactado, destinados a fracasar sean o no gobernantes. Volviendo a citar a Prada, en Páginas Libres, “si alguien tiene obligación y derecho de inmiscuirse en las discusiones políticas, es el escritor, no para quedar oscurecido y anulado en ellas, sino para iluminarlas y ensancharlas; no para defender una legalidad de convención y mentira, sino para descorrer anchos horizontes de justicia, no para divagar sobre interpretaciones de leyes o subsistencias de formas tradicionales y pueriles, sino para elevar las cuestiones políticas al rango de cuestiones sociales.
El hartazgo y la indignación pasa por un proceso, hasta la organización, y sí, estoy en contra del indulto, no por joven sin conocimiento de lo concreto, sino mas bien por la investigación y análisis político, porque la cultura y el estudio hace del joven consciente del pasado, presente y futuro, porque las pruebas, los hechos irrefutables, las mentiras verdaderas y la corrupción son validad en razón de un motor los 90s, no digo que el “chino” fue el causante, más bien diría, fue quien dio curso al rio negro que corre hasta nuestro tiempo.
Educación, cultura, deporte, memoria, moralidad, incorrupción, paz y organización, justicia, equidad, conciencia y salud, es lo que el pueblo quiere, y eso solo se consigue con trabajo duro y esperanza, dad más poder al poder y ya verán los resultados, organícense y salgamos a las calles a luchar por un Perú y una región mejor. Cierro el telón.
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