El youtuber peruano Hugo Pillco Rivero, mejor conocido como Hugox Chugox generó nuevo debate al asegurar que la danza de Caporales, popular en festivales de Puno y Oruro, fue creada en Bolivia en 1969, inspirada en el capataz colonial y adaptada para escenarios urbanos. Según Javier, la confusión ocurre porque en Perú existe una versión local, pero no implica un origen peruano. Esto causó reacción sobre todo en Bolivia, donde el orgullo por esa danza ha sido tocado. Los "Caporales" fue creado en Bolivia en 1969, según Hugox Chugox En su video “El verdadero origen de la DIABLADA, SAYA, MORENADA Y CAPORALES”, Javier explicó que mientras el Caporal es moderno y urbano, danzas como la Diablada, Morenada y Saya tienen un origen pluricultural que trasciende fronteras políticas. “¿Cuál es la diferencia entre saya y caporal? Todo lo que creemos que es saya en realidad es caporal, a pesar de que la letra de algunas canciones diga lo contrario, como por ejemplo en ‘Bailando saya con mi negrita’" inició su explicación. La saya original es una expresión afroboliviana, tradicional y comunitaria, vinculada a la memoria histórica. El caporal, en cambio, es moderno, creado en Bolivia en 1969, vigoroso, con zapateo y botas con cascabeles, inspirado en el capataz colonial, y forma parte hoy de la cultura popular urbana, aunque muchas veces se llame saya por confusión.” complementó. El verdadero origen de la Diablada El youtuber explicó que la Diablada no surgió como la conocemos hoy, sino que evolucionó del danzante virreinal colonial, figura presente en procesiones del Corpus Christi. Ese antecedente tiene raíz europea en los autos sacramentales españoles, representaciones religiosas que escenificaban la lucha entre el bien y el mal con ángeles y demonios como eje central. Estas escenificaciones llegaron a los Andes con la evangelización y el diablo bíblico se fusionó con el Supay andino, dando origen a un personaje híbrido con máscaras y trajes propios. Con el tiempo, el danzante pasó de figura individual a comparsas organizadas, consolidándose en el altiplano peruano y boliviano entre los siglos XIX y XX. Hugox Chugox recordó que las danzas de diablos existen en varios países de Sudamérica, como Venezuela, Ecuador y Chile. En el altiplano, Puno y Oruro desarrollaron variantes propias dentro de un mismo tronco cultural virreinal, marcado por el intercambio constante de músicos, máscaras y coreografías. Finalmente, sostuvo que la expansión de la Diablada responde a un proceso histórico compartido más que a fronteras nacionales. Desde el teatro religioso europeo hasta su presencia en la Candelaria de Puno y el Carnaval de Oruro, la danza se consolidó como símbolo regional andino, más allá de disputas políticas. https://youtu.be/faQdv9iZbLU?si=vMiBl3yKlc4yioXq