No hay pena de muerte, por Kenny Yucra
– En la serie de Netflix, Orange is the New Black, Baxter Bayley es un guardia novato de...
– En la serie de Netflix, Orange is the New Black, Baxter Bayley es un guardia novato de una cárcel de mujeres de mínima seguridad, el muchacho apenas con mayoría de edad termina matando accidentalmente a una reclusa negra, por falta de adiestramiento e inexperiencia. Por causas de la idiosincrasia política americana termina libre, sin embargo él no lo es, el sentimiento de culpa le arremete emboscadas día y noche, al final; visita al padre de la víctima y este lo sentencia a vivir, convivir con esa pena inmortal.
– En 1927 Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti, ambos inmigrantes anarquistas italianos fueron ejecutados por condena a muerte por el presunto robo a mano armada y asesinato de dos personas siete años atrás en Massachusetts, Estados Unidos. El caso Sacco y Vanzetti, llega a los ojos y oídos del mundo, ya en 1977, el gobernador de dicho estado declaró que fueron injustamente ajusticiados.
– En enero del 2017, un alumno de secundaria entró armado a un colegio en Monterrey, México. El menor, de 15 años de edad, disparó contra varios de sus compañeros, a su maestra y finalmente a sí mismo. Previamente el adolescente ya había anunciado indirectamente el crimen a través de un grupo cerrado de Facebook, don fue aplaudido.
A veces olvidamos que en cada pueblo, ciudad, país, existen todo tipo de personas. Tal vez, desde sujetos que aman algún fetichismo sexual, hasta enfermos que disfrutan la perturbación de comprar bebés en linea para descuartizarlas. Es algo asqueroso y denigrante desde un punto moral en una sociedad que busca constamente lo correcto a través de las leyes y la política.
Ayer capturaron a César Alva Mendoza, asesino confeso de una niña de apenas 11 años, a la que mató y quemó, luego de pasearla con vida a bordo de una bicicleta en San Juan de Lurigancho, Lima. Tan sólo imaginar cada escena, el clamor de las masas producto de lo medios de comunicación, hace que cualquier madre de familia tenga ganas de ir y asaltarlo a palos y piedras, la propia indignación. Cualquiera lo haría, debería morir.
El hecho es que la Pena de Muerte, se pone una vez más en la palestra de la opinión pública y por ende en la política. Pero como les contaba en los tres primeros casos al inicio des esta columna; se ve claramente lo complejo que es asimilarlo. En el primer caso; alguien es condenado a vivir muerto, en el segundo; una injusticia se hizo historia para los anarquistas y el tercero; la influencia de las redes sociales, el fanatismo y la deshumanización.
Estaba leyendo al constitucionalista Javier Valler Riestra y decía sobre la pena de muerte; es que una Pena de Muerte no podría tener la efectividad de disuadir el problema. Adolf Hitler por ejemplo murió con sus pensamientos en mano, como Sadam Husein ahorcado en el 2006, considerado terrorista, un canalla con pensamiento. Increíblemente recordados por algunos como símbolos de un una idea que aún sigue viva.
La pregunta es si ¿El castigo detiene el crimen? es decir, que si aniquilamos al monstruo de SJL César Alva, ¿Detendrá verdaderamente el crimen? En el mundo son un poquito más de 55 países que aplican la pena capital, por el mismo hecho que legalmente fundarla en una constitución es meramente complejo.
Lamentablemente me atribuyo decirles que no habrá pena de muerte en el Perú, al menos en los siguientes 10 o 15 años. Necesitamos la suficiente madurez social para ese dulce privilegio. Con esta fiebre de indignación podríamos matar a mucho inocentes. ¡Aún no hemos superado el racismo! !El machismo! ¡La corrupción!, estamos muy verdes como para empezar a aniquilar a los monstruos. Estoy de acuerdo, pero primero tenemos que dar nuestro examen de admisión para renunciar al Pacto de San José de Costa Rica.
No habrá pena de muerte en el Perú, al menos en los siguientes 10 o 15 años. Necesitamos la suficiente madurez social para ese dulce privilegio.
La pena hasta hoy en el Perú, es la condena de la muerte en vida, Baxter Bayley estuvo libre pero posiblemente enloqueció y olvidó hasta quién es, Sacco y Vanzetti pasaron a la historia, sus nombres serán recordados para siempre y el adolescente pistolero de México, nos hace recordar que el residuo de la tecnología nos está idiotizando cada vez más. Hasta el próximo lunes.
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